miércoles, agosto 23, 2006

Devorador De Pecados (The Order) - 2003

 Bueno, no es mucho sinceramente lo que se puede decir de "Devorador de Pecados", fuera de que es, en aspectos generales, una mala película. Ni siquiera logra entretener, deber fundamental de este tipo de película pochoclera.

 No hay elementos fuertes para destacar del film en sí, que de hecho es por momentos aburrido. Heath Ledger actúa mal, Peter Weller salva un poco (Robocop para los que no se dieron cuenta) y el resto son bastante detestables. Pero quiero centrar la crítica en un punto específico, en referencia a este género de películas de "ficción religiosa" que proliferan bastante en el cine norteamericano, no así en el cine europeo.

 Recordemos que Estados Unidos es un país de religión predominantemente protestante. Partiendo de esa base, y que el tipo de público que consume estas películas también lo son, me revuelve la cabeza encontrar una explicación a por qué, necesariamente, todas estas películas (malas o buenas) tienen que basar sus fundamentos en la Iglesia Católica y sus creencias. De hecho, la mayoría de las veces, el protagonista es un sacerdote, y otras tantas tiene unos cuántos conflictos internos. Son muchos los ejemplos, partiendo de la joya que es "El Exorcista", "Estigma", esa porquería de Antonio Banderas "El Cuerpo" o la misma "Devorador de Pecados". El patrón es innegable. Todos cuestionan su fe, como si ser un sacerdote católico implique ser un eclesiástico del Vaticano rancio o un "cura con onda" y falta de fe, dicotomía inevitable. Sin embargo, automáticamente confirman que las creencias católicas son ciertas, hacia el final, encontrando una explicación sobrenatural sólo encuadrable en la doctrina romana.

 Esto puede tener dos lecturas. La primera y más probable, es que se ve el catolicismo como cuentos de ficción, creencias fantasiosas capaces de desarrollar muy buena ficción. No se puede tomar en serio a un demonio, ¿no? ¿Cuántos vemos al mes? Y es cómico como siempre la Iglesia se esfuerza por "tapar" todo, como si tuviera demasiados secretos para esconder. No planteo aquí cuestiones de fe, simplemente el análisis lleva a pensar que los filmógrafos tienen esta perspectiva.

 La segunda lectura, menos obvia pero más interesante, es que no pueden encontrar en su manera de encarar la religión posibilidad de actos de Dios directos, "sobrenaturales", y de esta manera terminan casi diciendo, sin querer, que si Dios actuara directamente lo haría en el marco de lo que los católicos creemos.

Esto desemboca, si queremos divagar un poco, en que al hacer estas películas se genera esa sensación de religión incompleta en los protestantes.  Y en parte es cierto, ¿qué religión funciona bien sin misticismos?

 Lo último es remarcar cómo los cristianos (en su totalidad) somos los únicos que permitimos cualquier tipo de modificación de los íconos religiosos preestablecidos. Las reacciones, incluso las más fuertes estilo "Código Da Vinci" o "La Última Tentación De Cristo" nunca progresan demasiado. Ahora si se trata de un ícono judío, musulmán o hindú, la defensa será mucho más aguerrida y es probable que se generen problemas fuertes (¿Se acuerdan del revuelo por ésta caricatura de Mahoma?)

Los dejo que escojan que enfoque es más probable... Si no ven la película no se pierden de nada

domingo, agosto 20, 2006

El Hombre Del Tiempo (The Weather Man) - 2005

En el blog amigo "Me Hice Caca" se publicó la siguiente crítica de la película "The Weather Man" y aunque no la vi, me pareció interesante para postearla aquí. Los invito a entrar al blog, de reciente creación.

Al fin veo un estreno que me gusta después de -¿meses?- de sequía. Fue The Weather Man, que no entiendo por qué estrenaron directamente en video. En la línea del abundante cine de disconformidad y apatía, crítico al american way of life –donde podríamos pensar a American Beauty, Happiness y el cine de Solondz, lo último de Jarmush e incluso, estirando un poco el criterio, Fight Club y cia.-, me parece que ésta de Verbinski tiene un par de aciertos. Si bien utiliza el mismo recurso de “hombre desesperado se siente oprimido por la estructura” de las anteriores, la clave de la película está lejos de ser el desprecio y la risa fácil, que había sido lugar común en la mayoría, a excepción quizás de Broken Flowers. Hay, en cambio, un intento -al parecer sincero- de identificación y comprensión que la emparienta más bien al cine de Anderson -en un universo mucho menos extravagante-. Tal vez por esto pueda parecer conformista el final: porque Verbinski se cuida de la soberbia de juzgar con una verdad a su personaje, y el costo de la complejidad y textura que pone en sus estados de ánimo, es cierta ambiguedad en la dirección de su crítica. No hay una respuesta simple al problema del sujeto y la estructura, a la insoportable limitación en las elecciones. Por ahí es cierto, y no hay tantas opciones como a veces quisiéramos creer, ¿pero eso debe significar necesariamenteque que hay que conformarse con seguir la corriente?. Una visión optimista de ese final de tinte objetivista, podría sugerir que la lección de David Spritz –el “hombre del pronóstico” protagonista-, es que importa tanto qué hacemos, como por qué y cómo lo hacemos. Si no hay control sobre el destino y el azar, si una tormenta de granizo puede destruir nuestros cálculos, si las decisiones no tienen consecuencias claras, un cambio interno parece allí, el más posible.

Estoy convencido de que ésta es la canción para ilustrar el ánimo del pobre Sprintz.

lunes, agosto 14, 2006

Vecinos Invasores (Over The Hedge) - 2006

Nuevamente tratamos con otra película de animación. Y otra vez, lamento decir, tengo que repetir bastante de los conceptos que desarrollé en la crítica de "Cars", y esto es, que las películas de animación están perdiendo calidad a pasos agigantados. De todas maneras, antes de seguir, quiero aclarar que ésta es muy superior a la última de Pixar.

Vecinos invasores” es otra película es otra de las cientos con animales que cobran vida, y tienen actitudes humanas. La receta típica, un animalito que no es del todo bueno, y se redime al recibir el trato de otros, enmienda sus errores y forma parte de la hermosa comunidad. Bla bla bla, eso no es lo importante, por lo menos acá. Aunque no debemos ser del todo crueles, hay gags bastante buenos, sobre todo los concernientes a una ardillita histérica bastante cómica, cuya voz es del genio cómico de Steve Carrell.

¿En qué es mejor ésta sobre “Cars”? Principalmente en que los chistes son bastante mejores, las voces son buenas (Bruce Willis y Nick Nolte sobresalen) y no es tan larga. Pero es un producto más, no se va a recordar por mucho tiempo. De todas maneras, no me arriesgo a decir que es “mala”, pero el gusto que me queda en la boca no es de lo más dulce. Queda claro, de todas maneras, que siempre lo mejor sale de la interacción con personajes humanos. Y quizás por eso las mejores películas de sendos estudios sean “Shrek” y “Los Increíbles” en los últimos tiempos, porque estamos un poco cansados de ver animales decir pavadas.

Así, corta me sale la crítica, porque no hay mucho más para decir. Vayan a verla, no se van a aburrir, pero tampoco van a recordarla por mucho más de un par de días. Se van a reír, eso sí, tiene partes muy graciosas, pero son cortas y menos ácidas que en “Shrek” por ejemplo. Y Dreamworks copia las malas costumbres de Disney: viene con moraleja y todo… ¡A no comer nada de comida chatarra!

Aclaración: Todo esto viene de un amante del cine de animación…

miércoles, agosto 09, 2006

Donnie Darko - 2001

Mucho me insistieron para que viera esta película. Aparentemente, hoy se ha vuelto un clásico de culto en un género en el que veo la vanguardia del cine hollywoodense, que hoy concretamente no es un género reconocido por la crítica.

"Donnie Darko" es un film oscuro, pero con diferentes matices. Relata la vida de un chico, aparentemente medio loco y
muy inteligente que ve cambiar su vida radicalmente cuando un conejo siniestro y gigante le salva la vida de una turbina de avión que misteriosamente cae en su cuarto. El personaje principal es interpretado correctamente (no más que eso) por un por entonces ignoto Jake Gyllenhaal. Así como lo escuchan, todo tiene mucho sentido al momento de mirar la película.

A qué me refiero con esto del nuevo género, se estarán preguntando. Bueno, si buscan en mis archivos podrán ver una crítica de "Stay" de Marc Forster, otra película que englobo dentro de este género. Es un tipo de cine que va y viene, mezclando los acontecimientos y que obliga a uno a leer artículos en internet para terminar de entender la película. Ejemplos hay varios, algunos muy buenos, como "Memento", "Mulholland Drive" o "Terciopelo Azul" y otros que se quedan en el camino como la mediocre "El Efecto Mariposa". Esta nueva narrrativa, a quien atribuyo la invención casi exclusivamente a David Lynch, es bastante difícil de lograr y encuentra muchos adeptos, así como muchos detractores que no soportan no entender la película la primera vez que se ve. Aparentemente está por salir una con Adrien Brody con el mismo estilo (“The Jacket”).

"Donnie Darko" utiliza este tipo de narrativa, y lo explota bien. Llegan ciertos puntos en los que uno no sabe qué es real y qué no, hasta que llega el final y caen muchas fichas en su lugar (y otras tantas hay que acomodarlas en nuestra cabeza). Los personajes son estereotipos y están bien manejados, ninguna actuación es realmente destacable pero ninguna es mala tampoco, son funcionales a la trama y es más que probable que reflejen fielmente lo que el director tenía en mente. Maggie Gyllenhaal convenientemente es la hermana del protagonista y Drew Barrymore, irreconocible, es una transgresora profesora que marca el camino de alguna de las acciones de Donnie.

ATENCIÓN: SPOILERS A CONTINUACIÓN: Richard Kelly, el director, en sí relata lo que ocurre al ocurrirse un quiebre en la línea tiempo-espacio y crearse un universo paralelo, una tangente en el tiempo donde los acontecimientos son distintos a los del universo principal, y si no se cumplen ciertas condiciones, el universo puede colapsar, ocasionando el propio Apocalipsis. Sí, todo suena muy rebuscado, pero es realmente interesante como está tratado el tema, como lo simple de la historia contiene un significado tan profundo como salvar al mundo de su destrucción. En la versión original, se pierde un poco de esto, por eso recomiendo tanto para los amantes del film como para los que no lo vieron aún, el “Director’s Cut”, ya que se entiende mejor y tiene una edición aún más lograda. FIN DEL SPOILER.

Muchas escenas son perturbadoras, sobre todo aquellas que incluyen al mentado conejo gigante, y el clima oscila entre opresivo y juvenil, con transiciones lo suficientemente suaves para que no moleste. Es para destacar la aparición de Patrick Swayze como un gurú de la autoayuda, mucho mejor que la mayoría de sus papeles. También recomiendo entrar al sitio (si saben inglés) después de asistirla, brinda información complementaria y a la vez es bastante interesante.

Sinceramente, ahora entiendo porque me la recomendaron. Es interesante como con un presupuesto bajo se pueden lograr verdaderas maravillas. La recomiendo para ver (y volver a ver) como algo diferente.

sábado, agosto 05, 2006

24 / 5ª Temporada (24 / Season 5) - 2006

INTERCAMBIO BLOGKULTURAL: Siguiendo con el intercambio, nuestro blog amigo Mavrakis y Valdés publicó el siguiente texto mío en referencia a la serie 24. Los invito a entrar al mismo.

Pocas veces la televisión sufrió quiebres como el que causó 24. Por ello, voy a hacer una excepción y realizar una crítica de la última temporada, la quinta, porque lo merece y la alcanza una calidad que pocas películas consiguen.

Para todos los que no la conocen, es una serie en tiempo real que relata 24 horas en la vida de Jack Bauer, encarnado por Kiefer Sutherland, un agente de CTU (Counter Terrorist Unit) con el objetivo de detener algún tipo de ataque terrorista. No quiero detenerme demasiado en lo artístico, ya que es impecable. El suspenso y la adrenalina que genera en el seguidor no tiene comparación en la televisión. El guión, las actuaciones y la edición (¡lo digo dos veces!) son impecables. Y en la última temporada levantó la calidad que venía flaqueando en las anteriores. Les propongo que la vean, y disfruten.

Pero es otro punto el que quiero analizar. Contrario a lo que uno se inclina a pensar, la serie fue concebida antes del 11-S, e inclusive tuvieron que cambiar secuencias de la primera temporada incluyendo aviones para no herir susceptibilidades. Jack Bauer es un tipo de héroe muy particular, bastante opuesto al convencionalismo de otros héroes estilo Jack Ryan – Harrison Ford (Peligro Inminente) o John McClane – Bruce Willis (Duro de Matar) en el sentido que no duda en torturar o matar a un propio compañero de ser necesario, por pedido de los terroristas. Sin embargo, es mucho más coherente con el pensamiento americano, y gusta mucho más ahí esa falta de escrúpulos para defender al propio país, aunque eso implique exiliarse, perder una esposa o a los mejores amigos. Es un personaje de carisma enorme, que Sutherland se encargó de desarrollar con un talento poco visto en televisión. Ya firmó para 3 temporadas más y una película en el medio, y yo aplaudo, porque es un actor que se merece reconocimiento. Irónicamente, Kiefer es canadiense…

El estado de miedo constante que vive por estos tiempos el país del Norte, el pánico generalizado inventado por el gobierno para mantener el control, quintuplica el éxito de una serie como 24. Pero sobresale lo siguiente: cuando las únicas personas con cerebro que quedan en USA se quejaban por el implícito apoyo al gobierno instaurando miedo, la serie se animó a cambiar las figuritas y mostrar al gobierno propio como titiritero del pánico, del terrorismo, y por sobre todo, del arrollar a otros países en la búsqueda de petróleo. Esta movida de ajedrez implicó un directo golpe al gobierno bastante sorpresivo, sobre todo viniendo de su “Grupo Clarín”, la cadena FOX.

Muchos norteamericanos vieron la serie y seguramente no entendieron este mensaje. De hecho, los ratings no fueron mejores que los de la temporada anterior, aunque la calidad de ésta fue altamente superior. Y ahí nos preguntamos si no ven la realidad porque no los dejan, o porque no les conviene. Creo que como con los Simpsons, no entienden el mensaje implícito, sino tan solo la superficie, el vestido.

Creo que es un ejercicio interesante olvidarse por un rato de nuestros pensamientos políticos, y disfrutar de la mejor serie de acción de todos los tiempos. Por su calidad, por su suspenso, por como atrapa. Disentir en el pensamiento político no quita el disfrute de la serie.

Comentario aparte: Destacable la aparición de Sean Astin (el Sam de El Señor de los Anillos) como Lynn McGill. Un grande.

jueves, agosto 03, 2006

Trabajo Basura (Office Space) - 1999

Nuevamente me embarco en una crítica que me involucra en lo personal, en este caso por motivos totalmente diferentes.

Office Space” es una comedia de Mike Judge, el creador de “Beavis & Butthead” que utiliza una historia simple para formar una gran comedia sobre la vida de oficina tal y como se vive hoy (o a principio de los 90’, es que la cosa no ha cambiado mucho).

Peter Gibbons es un empleado de una empresa moderna para la época, fortuitamente llamada Initech y trabaja en un mínimo cubículo. Lleva una vida patética, con una novia fea que lo engaña y 8 jefes diferentes. Vive amargado y lleva una vida sin sentido. Es muy bien interpretado por Ron Livingston, más recordado quizás por su rol en “Band Of Brothers”, acá explotando un costado cómico suyo que no conocía. De repente, en medio de una sesión de hipnosis el asesor de pareja se muere de un infarto, siendo sus últimas palabras “Y ya no te importará más tu trabajo”. Aquí cambiamos de película y el personaje toma un giro completo para ir a trabajar en remera, maltratar a su jefe y animarse a invitar a salir a la mesera que tanto le gusta, interpretada por Jennifer Aniston, nuestra querida amiga.

Habiendo trabajado yo mismo en una compañía americana (de nombre muy similar a la ficticia) lo más asombroso del filme es como refleja la vida monótona de oficina de una manera ultrarrealista, incluyendo cosas como los despidos acompañados de los empleados de seguridad, o esa manera tan particular de expresar un error tuyo de los jefes queriendo ser “amables” y “comprensivos”. Los personajes son estereotipos fácilmente ubicables en cualquier empresa multinacional, caricaturizados, claro está. Inolvidable la escena en que destrozan una impresora, infaltable dolor de cabeza en cualquier empresa.

Más allá de que “Office Space” es una comedia para pasar el rato, demuestra algo que cada día es más claro: los seres humanos no nos sentimos bien trabajando en oficinas, no es natural y a casi nadie le gusta su trabajo. Como encaramos esa situación es lo que nos diferencia, como el protagonista en un principio, resignándose y reprimiendo emociones hasta un día explotar de una u otra manera, viviendo mediocremente, o intentando absorber esa realidad sin que nos absorba a nosotros. El mundo occidental tal y como lo conocemos no permite un éxito económico considerable sin adaptarse a esta estructura, y en nosotros está adaptarnos o esperar un milagro (como ser estrella de rock o algo así). La tercera opción, claro está, es ser parte del rebaño.

Hacia el final el personaje termina como albañil. Un trabajo con muy bajo nivel de stress, pero fácil y al aire libre. Y yo me pregunto, si hacer estos trabajos tuviera la misma remuneración que ser gerente de una empresa, ¿no seríamos muchos más los integrantes del proletariado?

Recomiendo la película, en especial a toda aquella gente (como yo) que recientemente haya tenido un problema en su trabajo o esté pasando una situación de hartazgo con el mismo. Hay mucho material para reírse (en parte también de uno mismo). No se van a arrepentir. Pero cuidado con tomársela demasiado en serio…